Un 10 de febrero de 2001, Rosana y José Luis apostaron por un sueño en un contexto difícil. Hoy, un…
Lo que empezó como un proyecto familiar creció a la par de Arroyito. Entre sus paredes pasaron infancias, charlas, festejos y momentos de la vida cotidiana de la ciudad.
Aunque el espacio se transformó con una remodelación completa, la esencia sigue intacta: el compromiso de un equipo de trabajo histórico y el vínculo con cada vecino que cruza la puerta.